
Desde la elaboración misma de la interrogante, desde su concepción, es totalmente evidente que debemos responderla negativamente, lo interesante es el ¿Por qué no?
De entrada no puede considerarse al aprendizaje tan trivial. Es un proceso complejo, multidimensional, que sucede a diversos niveles psicológicos (inclusive, para el brujo Don Juan Matus, el conocimiento puede estar -sorprendentemente- desligado del lenguaje...), así pues, es irrisorio considerar que puede haber simples preguntas para “medir”.
Luego, esta pregunta implica la idea de evaluación, concepto que junto a los de Aprendizaje, mediación y movilización enriquecen todavía más la teoría educativa.
Así pues, ni el aprendizaje es trivial, ni solo la observación o medición son recursos de verificación de este proceso.
Por el contrario, debido a la complejidad de los procesos de aprendizaje, los recursos de "verificación" o de evaluación han de ser igualmente dinámicos, perfectibles, inacabados y acordes a la misma naturaleza de los contenidos.
Intentando concluir: las diversas teorías de aprendizaje pueden converger en las competencias en tanto son procesos de apropiación del estudiante, en donde -mediante la acción- tengan una significatividad que le haga motivante su asimiliación, ya sea dentro de su estructura interna o dentro de sí mismo, el rol del maestro –además de organizar los procesos- será la de activar esa motivación, ese interés de parte del joven hacia la adaquisición de ese nuevo conocimiento, el cual debe enmarcarse en un contexto útil tanto para él mismo como para su comunidad.
